Nadie se despierta un día pensando: “Hoy voy a heredarle malos hábitos a mis hijos” y sin embargo, pasa. Todos los días en silencio.
El sobrepeso y la obesidad rara vez aparecen de la nada. No llegan por un solo alimento, ni por una semana difícil, ni por “falta de fuerza de voluntad”. Se construyen con el tiempo, dentro de casa, entre rutinas, horarios, decisiones automáticas y cansancio acumulado.
Y lo más duro de aceptar es esto: no solo nos afectan a nosotros, también se transmiten de generación en generación.
No es solo adicción, ni solo falta de voluntad. Pero sí es tu decisión.
Cuando tienes diabetes tipo 2 y sigues cayendo en el pan dulce o en la pasta, no es solo porque “se te antojó”. Hay ciencia detrás, emociones, hábitos... y sí, también decisiones.
Vamos por partes. Sin adornos.
Saltarse comidas es una de las estrategias más comunes cuando alguien quiere bajar de peso… y también una de las que más suele sabotear el proceso.
Sí, aunque suene contradictorio. Vamos a explicarlo sin tecnicismos, sin culpa y con un poco de humor, porque tu cuerpo ya tiene suficiente estrés como para que además le gritemos.
Bajar de peso no es solo una cuestión de voluntad. Es un proceso complejo donde intervienen el metabolismo, las emociones, la cultura, el entorno… y también la información. En Jul.ia hemos acompañado a miles de personas en su camino hacia una mejor salud, y hemos visto cómo algunos errores, aunque bien intencionados, pueden sabotear los resultados. Aquí te contamos los más comunes.
Cuando se habla de diabetes, muchas veces se piensa solo en el azúcar en la sangre. Sin embargo, uno de los aspectos más importantes —y más ignorados— es el cuidado de los pies.
No se trata de asustar ni de pensar en el peor escenario, sino de entender por qué los pies requieren atención especial y qué cuidados sencillos pueden marcar una gran diferencia a largo plazo.
Este artículo es para personas con diabetes tipo 2 y para quienes las acompañan día a día.
Puede sonar contradictorio: tienes el azúcar alta, y sin embargo… lo que más se te antoja es algo dulce. Un pan, un refresco, una galleta.
¿Por qué pasa esto? ¿Es falta de fuerza de voluntad? ¿Es normal? ¿Se puede controlar sin sufrir?
Sí, sí y sí. Aquí te explicamos por qué ocurre y qué puedes hacer al respecto sin sentirte culpable ni atrapado.
Hablar de sobrepeso y obesidad casi siempre se centra en el peso, la comida o el ejercicio. Pero hay un factor silencioso que influye más de lo que imaginamos y que casi nunca se aborda con cuidado: la autoimagen. No cómo te ves físicamente, sino cómo te percibes y cómo te hablas mientras intentas cuidarte.
Este artículo no es para juzgarte ni para decirte que “todo está en tu mente”. Es para acompañarte y ayudarte a entender por qué tu relación contigo mismo puede ser una gran aliada… o un obstáculo innecesario.
Si cada vez que escuchas la palabra ejercicio piensas en rutinas imposibles, gimnasios llenos o “no tengo tiempo”, este artículo es para ti.
Porque la verdad es esta: tu cuerpo no necesita que hagas más ejercicio, necesita que te muevas más. Y no, no es lo mismo.
La piel es uno de los órganos que más resiente los cambios metabólicos de la diabetes tipo 2. La resequedad, la descamación y la sensibilidad son comunes, especialmente en piernas y pies, donde la circulación suele verse más afectada. Por eso, una buena crema corporal y una rutina de hidratación diaria no son un lujo, sino una herramienta esencial de autocuidado.
En este artículo te contamos qué características debe tener una crema adecuada y te dejamos algunas opciones sugeridas disponibles en México, sin que ello represente una recomendación médica o comercial.
¿La hora de la comida te genera estrés o sentimientos de culpa? 😟🍽️ Este ciclo es más común de lo que crees y puede frenar tu progreso. Analizamos las causas psicológicas detrás de la ansiedad al comer y te compartimos 4 herramientas profesionales para construir una relación sostenible y tranquila con tu alimentación.