Nadie se despierta un día pensando: “Hoy voy a heredarle malos hábitos a mis hijos” y sin embargo, pasa. Todos los días en silencio.
El sobrepeso y la obesidad rara vez aparecen de la nada. No llegan por un solo alimento, ni por una semana difícil, ni por “falta de fuerza de voluntad”. Se construyen con el tiempo, dentro de casa, entre rutinas, horarios, decisiones automáticas y cansancio acumulado.
Y lo más duro de aceptar es esto: no solo nos afectan a nosotros, también se transmiten de generación en generación.
Cuando se vive con diabetes tipo 2, no se trata solo de cuánta grasa se consume, sino qué tipo de grasa y cómo se usa. Los aceites influyen directamente en la sensibilidad a la insulina, la inflamación y la salud cardiovascular —un punto clave en diabetes.
La buena noticia: no todos los aceites son iguales, y elegir bien puede marcar una diferencia real sin complicarte la vida.
Cada semana aparece la nueva fórmula “definitiva” para bajar de peso: dietas específicas, rutinas exactas y métodos con nombre pegajoso que prometen resultados rápidos y sostenibles. Uno de los más buscados recientemente es el método 30-30-30, pero no está solo: ayunos extremos, retos de 7 días, entrenamientos “quema grasa” y reglas universales que supuestamente funcionan para todos.
Diciembre no falla. Cada año, muchas personas con sobrepeso u obesidad notan lo mismo: la ropa aprieta, la báscula sube y en enero aparece la culpa.
Pero no es falta de voluntad. Es una combinación de factores previsibles… y evitables.
Aquí te explicamos por qué sucede y, sobre todo, qué hacer para no cargar ese peso a enero.
Si tienes sobrepeso u obesidad, diciembre puede sentirse como una prueba difícil: mesas llenas, comentarios incómodos, antojos constantes y esa idea silenciosa de “ya en enero empiezo en serio”.
Pero tu proceso no se rompe por una cena. Y tampoco se construye desde la culpa.
Este artículo no es para decirte qué “no comer”, sino para ayudarte a atravesar las fiestas con más calma, más conciencia y menos presión.
Las fiestas decembrinas en México giran alrededor de la mesa: pavo, pierna, bacalao, romeritos, ensalada de manzana, pasta y vino. Para muchas personas con diabetes tipo 2, esta época genera ansiedad por miedo a “romper” el control logrado durante el año. La buena noticia es que no se trata de prohibir, sino de elegir, combinar y medir.
Este artículo te da recomendaciones prácticas para disfrutar sin culpa y sin picos de glucosa.
Las fiestas decembrinas no “arruinan” tu diabetes tipo 2.
Lo que suele elevar la glucosa son decisiones repetidas sin estrategia. Aquí te explicamos los 3 errores más comunes y, al final, una guía práctica para disfrutar sin descompensarte.
Olvídate del cansancio a media mañana y los antojos locos. Descubre la ecuación simple (Proteína + Grasa + Fibra) para empezar tu día con energía estable y mantener tu glucosa bajo control desde la primera mordida.
Si tienes diabetes, es probable que te hayan dicho que elimines la fruta. ¡Alto! Desmentimos este mito. Descubre la ciencia detrás del azúcar natural, por qué la fibra es tu aliada y qué frutas puedes comer de forma inteligente para controlar tu glucosa.
Tener diabetes tipo 2 no significa renunciar para siempre a lo dulce.
Significa aprender a elegir mejor, equilibrar ingredientes y preparar opciones que no eleven de forma brusca tu glucosa.
Aquí encontrarás recetas fáciles, rápidas y deliciosas para darte un gusto sin miedo y sin rebotes.